
Por:
Manuel Navarrete - enero 15 de 2010
El
pasado martes sucedió un terremoto de magnitud descomunal, en un
país con una pobreza desmesurada y absolutamente desprotegido. Haití
sufrió un sismo de siete grados en la escala de Richter y a solo 8
kilómetros de profundidad, lo que causó la peor catástrofe natural
sucedida en América. Se estiman más de 100.000 muertos y más de
tres millones de damnificados. La capital, Puerto Príncipe, quedó
arrasada, y las consecuencias sociales y políticas son aún
impredecibles.