
Bogotá es una ciudad con
más de siete millones de habitantes desde hace más de una década y
cuenta con el servicio de transporte masivo Transmilenio para evitar
congestiones vehiculares en las vías de la capital. Pero, a pesar de
ser ejemplo en infraestructura para las administraciones de otras
ciudades del país y de Suramérica, las críticas al sistema no son
pocas y van desde el monopolio del transporte y los altos costos para
los pasajeros hasta la mala cobertura por falta de rutas y el mal
servicio. Estas razones han impulsado a la ciudadanía a convocar una
jornada para no usar el sistema Transmilenio el próximo viernes 15
de enero.