Por: Johanna
Cassaleth - 03 de febrero de 2010
En Colombia, el mercado de carbonos materializa una estrategia que
desde el tratado de Kyoto se viene realizando, y que no genera los beneficios
ambientales, ecológicos, ni sociales, que anunciaba, por el contrario, podría
agudizar los problemas que se vienen presentando en cuanto a contaminación,
acumulación de riquezas, desplazamiento, conflicto social, y vulneraciones de
DDHH.